Sueño e Insomnio se fueron al río, Insomnio murió...
Desde que el mundo era angosto y propio, Sueño e Insomnio vienen librando una batalla que pareciera no tener fín.
Una guerra con tantas batallas como gente (habrá quien diga animales también, supongo, y hasta plantas?) ande durmiendo o desvelando por el mundo.
Durante muchísimo, muchisisísimo tiempo, tanto que ya ni me acuerdo cuánto, sin lugar a dudas, la batalla que se ha librado en mis sucesivas camas, las ha venido ganando completamente Insomnio.
Y ahora, vaya uno a saber porqué, si habrán cambiado estrategias, tácticas, Bush mediante, la tortilla se anda dando vuelta.
Estoy agotada. Total y perdidamente agotada. Todo el día ando con Sueño. Duermo eternamente. Mi hermano a veces, aunque no lo diga, sé que se acerca a mi cama nada más que para ver si sigo respirando.
Ahora mismo, que me ven teclear, y mirar el monitor, en realidad estoy durmiendo.
Tendría que poner un cartel en la puerta de mi oficina.


enrico dijo
ah! la eterna lucha entre el bien y el mal. Cómo el insomnio puede ser magnífico cuando al otro día no hay que madrugar, hay algo bueno en la tele o tenemos un libro listo para terminar. Pero es una maldición cuando nada de eso nos auxilia y sabemos que a las 7 suena el reloj. Creo que solo tengo insomnios, buenos o malos.
5 Septiembre 2007 | 01:39 AM