Debo confesar que no suelo codearme con psicoanalistas.
Error. Tengo dos grandes amigos que lo son.
Retomando. No suelo leerlos.
Pero.
Fue interesante entrarle a una mente...
Error.
Fue interesante entrarle un poco a un alma tan perturbada como la de este muchacho.
Pasear por su inconsciente, asociar sus asociaciones, chocar con su consciencia, circular por sus mandalas, sonreir con su neurosis, navegar las aguas de la sincronicidad...
Y en semejante Viaje, algunas cosas como:
"Aquí vi asombrosamente claro el significado cósmico de la consciencia. "Quod natura relinquit imperfectum, ars perficit" (lo que la naturaleza deja imperfecto, lo perfecciona el arte), se dice en la Alquimia. El hombre, yo, dio al mundo, en un acto creador imperceptible, el último toque nada más, el ser objetivo. Se ha atribuído este acto sólo al creador y sin meditar que de este modo vemos la vida y el ser como una máquina proyectada hasta en sus mínimos detalles, que sigue su marcha absurdamente, junto con la psiquis humana, según reglas preconocidas y predeterminadas. En una tal fantasía despiadada de relojero no existe ningún drama de hombre, mundo y Dios; ningún "nuevo día" que conduzca a "nuevas orillas" sino sólo al desierto de término precalculado (...), el hombre es imprescindible para dar un último toque a la creación, pues ciertamente es el segundo creador del mundo, que da al mundo el ser objetivo (...); la consciencia humana ha creado el ser objetivo y su significado y mediante ello ha hallado el hombre su puesto imprescindible en el gran proceso del ser".
Uno de tantos " Recuerdos, sueños, pensamientos", de C.G Jung.
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