Artículo 1: Hay quien se hace el pelotudo.
Así, pues, ahondemos en el asunto y rindiéndole honores a la frase que menta sobre los últimos que serán los primeros, arranquemos con el final.
Tomando la última de las afirmaciones propuestas, debemos refutar o aseverar que:
3- Hay quien se hace el pelotudo.
Aliviante, por cierto, suponer que en realidad, no estamos rodeados de pelotudos, sino sólo de simples mortales que se hacen los…
Y si de hecho se hacen, no son, y si no son, no existen.
¡Qué reconfortante, Oh Dioses, pensar que la pelotudez no existe en este mundo!
Pero detengámonos un momento.
Y preguntémonos…¿ no hay que ser pelotudo para hacerse el pelotudo?
Ergo.
Los que se hacen los pelotudos, son pelotudos.
Y si lo son, existen como tales. Como reverendos pelotudos que son…
No es posible hacerse el pelotudo entonces, y con dolor, debemos anular la tercera de nuestras posibles respuestas.
...


Andres dijo
Tan pero tan cierto, que me dan escalofrios.
Quiero el final.
Ya.
11 Septiembre 2006 | 06:39