Tejer es casi como Vivir
O como diría don Nimo: "Por lo menos, así lo veo yo".
A veces uno tiene el croquis en la cabeza, compra la lana del color perfecto, el tamaño de agujas justo, el punto soñado...teje y teje y teje...y cuando se termina todito, se cose y pafff...uno empieza a mirarlo de costado, lo analiza minuciosamente, de un lado, del otro...y nada.
Lo cierto es que no es lo que esperábamos.
Y a la inversa.
Uno puede no tener bien en claro lo que quiere tejer, o comprar colores que no tenía pensado, o seguir un punto que no nos convence del todo...y sin embargo... la hora del producto terminado nos encuentra embelesados mirándolo con sorpresa y diciéndonos "pero mira vos...".
Algunos tejidos son trabajosos, difíciles o requieren de mucha paciencia para empezar a ver resultados.
Otros casi que salen con fritas, como por un tubo o por una máquina en un plis plas.
A veces podemos tener varios tejidos sin terminar.
Pero no abundan las ganas de tejer.
O podemos dedicarle todo el tiempo a uno solo, incluso sin muchas ganas.
Quizás haya momentos en los que sólo existen proyectos de tejidos...pura potencia y nada de acto.
Y también los hay de pura producción.
La diferencia fundamental...es que tejiendo, se puede volver atrás...
Y viviendo, no podemos des-tejer.


Andres dijo
Asi que en esas cosas las mujeres piensan cuando tejen.
Mira vos.
4 Agosto 2006 | 06:45