Algunas Navidades en particular, han sido bastante particulares en mi familia.
Hace un par de años, pueden ser dos o tres, o cinco, en realidad no viene el caso...luego del brindis pertinente deseando felicidades a diestra y siniestra, quienes también participaron del festín, un tío abuelo (1), se puso de pie, levantó su copa y solemnemente dijo:
-Querido P, después de tantos años que me lo venís pidiendo...he decidido darte el Ronson que me regaló Ernesto (2) allá por el...bueno no recuerdo exactamente cuando fue...
Nota aclaratoria (1): Mi tío abuelo es médico, y ejerció durante no se cuantos años en el "renombradísimo y prestigiosísimo" Hospital de Clínicas de la Ciudad de Buenos Aires, como médico y como docente. Digamos que el viejo es un capo en lo suyo.
Nota aclaratoria (2): Ese Ernesto al cual hace referencia mi tío, es Ernesto Guevara (de la Serna)...o sea el Che, quien fue su alumno en la Facultad de Medicina, y puede decirse que se profesaban un profundo afecto.
Aclarados los términos, puede imaginarse el silencio que cundió en la sala.
Para acortarlo, besos y abrazos, palabras de agradecimiento por parte de P, elogios por parte de mi tío hacia P, sobre sus convicciones, sobre su trabajo, sobre sus ideales, y muchos etcéteras más...
Los brindis siguieron un buen rato, y demasiados brindis después...se le acerca sigilosamente a P su hermano M.
Sin saber bien que decir, ni siquiera con la certeza de decir algo todavía, con un poco de justificado miedo...dice:
-Che P, te tengo que decir algo, sé que no te va a gustar, te vas a enojar seguramente, pero bueno, te lo tengo que decir...
-Feliz Navidad Hermano!!! Después del regalo de Papá, nada puede hacerme enojar, nada..
-Es que precisamente de eso te quería hablar, por eso te aviso que te vas a enojar...mira yo...
-Pero dale, brindemos, después charlamos M...
-No, no, no P, te lo tengo que decir ahora.
-¿Pero qué pasa M? Me estás asustando.
-Bueno, lo que pasó fue esto. Ya está. Te lo digo así. ¿Te acordás de TK, esa chica que fue conmigo al colegio?
-Si, cómo no me voy a acordar, ¿pero qué tiene que ver?
-Bueno, resulta, que cuando fue el cumpleaños de 15 de T, yo la quería impresionar un poquito, entonces, le saqué el encendedor al viejo...
-...
-Y lo perdí esa noche.
-...
-P, perdoname por favor, no sé que decirte (siguen varias disculpas y excusas y retribuciones correspondientes por tamaña pérdida)
-(Todo lo que salió de la boca de P, es irreproducible, por respeto a su madre y madre de M, por respeto a la esposa de M, a los hijos de M, a la tía de P y de M, a las hermanas de P y de M)
Y muy Feliz Navidad para todos familia!!!


(-:
muy raro, amelia...Mmmmm no sé qué pensar, casi podría decirte que no fuiste vos quien escribió esta anécdota.
qué increíble...con mis 27 años todavía siento que las nuevas semanas pueden traer nuevas novedades...qué increíble, che. Y yo que creía haber perdido mi capcidad de asombro.
La Vida te da sorpresas , sorpresas te da la Vida mi querida.
No nena, no podes perder la capacidad de asombro.