"Creo que este insomnio sólo se debe a que escribo. Porque por muy poco y malo que escriba, esas pequeñas conmociones provocan mi sensibilidad. En especial hacia el atardecer, y más aún a la madrugada, siento la cercana posibilidad de grandes situaciones que me despiertan bruscamente y podrían hacerme capaz de todo. Y luego, en este barullo general que reina en mí y para dominar al cual me hace falta tiempo, no encuentro ningún momento de sosiego. ( ...) Sin embargo, mi consuelo está en que no he escrito durante tanto tiempo, que por consiguiente este escribir todavía no ha podido integrarse en mi situación actual, pero que habrá de ser posible con un poco de hombría, aunque sea de forma provisional".
2 de octubre de 1911
Diarios
Franz Kafka, en No soy una luz