Rusamente hablando
Un mundo de absurdos obvios...
Casi que arranca con eso el librejo con el que me he topado gracias a la gentileza de mi tía.
Y no sé bien porqué, pero tengo la leve impresión que de ahí en más puede suceder algo muy bueno, o muy malo.
O quizás todo lo contrario.
Un ruso escribe.
Digámosle Pedro a Secas, porque lo cierto es que tendría que mirar el libro pa escribirlo bien. Y no tengo ganas en este momento. Estoy muy ocupada mirando por la Ventana.
Por lo pronto, me saboreo el sushi que me espera hoy noche.
Jueves. Qué lindo!

